Desde la aparición en escena en el mundo del hombre, son innumerables las especies que se han extinguido por la acción directa o indirecta del ser humano. Pero ¿cual es el record de años que se tarda en borrar a una especie de la faz de la tierra?

Menos de 80 años, algo parecido a una velocidad supersónica, paleontológicamente hablando, es lo que tardó el Dodo (Raphus cucullatus) en extinguirse después de la llegada del ser humano a las Islas Mauricio, es decir, prácticamente una generación de humanos bastó para fulminar al Dodo.

El Dodo fue un ave no voladora de un metro altura, y aproximadamente 15 Kg de peso, originaria de las Islas Mauricio, era un animal patoso y torpe, al estilo del pingüino, se alimentaba de frutas y por su particular fisonomía no podía volar. Se piensa que evolutivamente proviene de las palomas que migraban entre África y el sudeste asiático, por esto se trataba de una peculiar ave "áptera", era un producto típico de las islas, ya que la ausencia de depredadores hizo que no desarrollara el sistema muscular para el vuelo y además por el ecosistema insular en el que se encontraba, no tenía depredador natural.

Seguramente no fué el primer animal extinguido por la acción humana, pero sí el primero del que se tiene registro. El humano llegó a las Islas Mauricio aproximadamente en el año 1600 y como consecuencia de ello fué introduciendo mamíferos no autóctonos, como perros, cerdos, ratas, gatos, etc, que iban mermando la población de Dodos consiguiendo su extinción aproximadamente en el 1681.

Hoy día sólo quedan dos cabezas y dos patas repartidas entre varios museos europeos y existe un proyecto de la Universidad Estatal de Pensilvania para reconstruir genéticamente al Dodo mediante el estudio de su ADN.